En la actualidad la consolidación del Coaching como una disciplina es una constante en el mundo personal y empresarial, demostrando ser una herramienta con una evolución continua. Los resultados obtenidos durante el acompañamiento individual son extraordinarios, aportando así su capacidad de adaptación al entorno y a las personas lo que le permite desarrollarse dentro de un proceso de mejora y superación.

La belleza del Coaching se determina por la relación que se establece entre las partes, misma que la convierte en una herramienta poderosa para el cambio personal, la transformación y el desarrollo posterior a los aprendizajes. Es una relación fundamentada en el compromiso, la confianza y la confidencialidad.

El Coaching se ha expuesto como una metodología de eficiencia personal y eficacia profesional, todo esto con un carácter estratégico en el ámbito empresarial, puesto que cohesiona equipos para la mejora del funcionamiento, disminuyendo las situaciones a resolver y optimizando el estilo de trabajo.

Parafraseando el libro “Guía Práctica del Coaching”: el campo de acción del Coachingse expande con el desarrollo, en los niveles intermedios de las empresas, de un servicio inicialmente reservado a los dirigentes. Al mismo tiempo, las indicaciones de Coaching se extienden, tanto entre los profesionales como entre los particulares, por exigencias profesionales o Coaching más global de desarrollo, intervención en una problemática personal, relacional o de equipo.

En un mundo en constante evolución cede el Coaching de equipos se abre camino a pasos agigantados, gracias a los resultados documentados durante los procesos de Coaching individual. El Coaching de equipos es una evolución de los procesos: pasando del crecimiento individual del dirigente a su crecimiento dentro y con el equipo.

El Coach se centra en la identificación de las reglas del sistema, lo táctico lo vuelve explícito, “arregla el auto durante la propia carrera”. Mira al sistema en su conjunto y plantea de forma clara lo táctico, mostrando lo que no se ve al equipo. El sistema de preguntas se enfoca en el planeamiento de preguntas imprevistas que modifican las reglas del sistema, centrándose en los comportamientos que no son productivos. Identifica las reglas de juego y re pregunta acerca de las mismas, logrando con ello la toma de conciencia para cada miembro del equipo, de esta manera se acrecienta la creatividad obteniendo nuevas reglas, cambios o mejoras sobre lo existente. El Coach no diagnostica, es la propia observación de las conductas la que revela el plan consciente de los sistemas de trabajo, propiciando así la interactuación, el compromiso y en consecuencia la alineación en búsqueda de la mejora continua.

John Whitmore, pionero en la práctica del Coaching plantea en uno de sus libros una serie de beneficios que pueden ayudar a aquellos que están considerando adoptar una cultura que promueva el empleo de este estilo de desarrollo en sus respectivas organizaciones.

  1. Mejora del desempeño y la productividad.
  2. Desarrollo de la gente.
  3. Mejora del aprendizaje.
  4. Mejora de las relaciones.
  5. Mejora de la calidad de vida en el trabajo.
  6. Más creatividad.
  7. Mejor uso de habilidades y recursos.
  8. Respuesta más rápida y efectiva a situaciones de emergencia.
  9. Mayor flexibilidad y adaptabilidad al cambio.

No obstante me gustaría agregar a estos, una serie de beneficios que he obtenido dentro de la práctica:

  1. Mejora de la interdependencia.
  2. Trabajo en niveles superiores como lo son las metacompetencias.
  3. En su mejor nivel desarrolla la confianza, propiciando que en el Coachee un incremento en su creatividad e innovación a niveles inesperados por él mismo.
  4. Generación y desarrollo el llamado salario emocional de los equipos de trabajo permitiéndole a las empresas trabajar con el mejor yo de sus integrantes.

Si estos beneficios se obtienen de manera individual, ¿imagina los resultados de manera exponencial?

“Si quieres llegar rápido, camina solo, si quieres llegar lejos… camina en grupo”

Proverbio africano