Comenzaré haciendo un poco de historia, las primeras referencias al proceso de material real de Benchmarking se remontan a principios de 1950, cuando los japoneses realizaron visitas a empresas occidentales y a través de éstas tomaban nota y absorbían a la perfección las mejores prácticas empresariales para sus propios negocios y procesos de  producción.

Se sabe que formalizaron esta práctica al complementarla con la impostación, por medio de un contrato, de los conocimientos occidentales es decir, el Know How;  entre 1952 y 1985 se suscribieron 42,000 contratos de este tipo.

El Benchmarking, debe estar dirigido a generar valor para que llegue a ser una herramienta eficaz. Es un proceso continuo de medición  de productos, servicios y procesos, que permitan compararse con los principales competidores o con aquellas compañías reconocidas como líderes en la industria, no obstante la aplicación de esta técnica de la mercadotecnia en la actualidad se ha extendido a la mayor parte de las estructuras de las organizaciones. Los encargados de Recursos Humanos, no son la excepción, el éxito radica en involucrar a la alta dirección de las empresas participantes, conseguir aceptación de toda la organización y saber comunicar los resultados. La participación en este proceso demanda transparencia en el intercambio de información, acuerdos a nivel superior y garantías de reserva.

El benchmarking puede lograr:

  • Estimular de una manera objetiva la revisión de procesos, practicas y sistemas
  • Descubrir y plegar la interconexiones entre las partes de la organizaciones
  • Despertar el sentido competitivo de las unidades mediocres
  • Proporcionar información específica externa sobre métodos de operación
  • Originar preguntas e identificar de manera potencial los mejores caminos para operar
  • Superar la barrera del síndrome “no fue inventado aquí” para lograr el cambio
  • Dar soporte a los propósitos para hacer el cambio
  • Presentar una tarea común para mejorar los procesos

Benchmarking, es entonces un instrumento que garantiza la mejora continua, esto debido a que nos permite mirar los procesos internos y de otras organizaciones con lo que, ampliaremos la visión y comprenderemos que existen formas distintas de hacer y que estas pueden ser mejores que las nuestras.

Análisis como el Benchmarking, tiene principios básicos como lo son;

  • Mejorar la competitividad de los Recursos Humanos, con relación al resto de compañías.
  • Estandarizar y mejorar procesos internos.
  • Desarrollar e impulsar nuevas políticas y estrategias

El desarrollo de un Benchmarking, consta de tres etapas;

  1. Planificación. Determina los ámbitos de estudio para posteriormente establecer los contenidos objeto del estudio, mediante esta etapa se identificarán las fuentes de información y se elaboraran los cuestionarios o formatos necesarios para recabar la información necesaria
  2. Estudio, participación y realización. Instituye los contacto y acuerdos sobre los tema objeto, es necesario la elaboración de una grafica Gantt, para llevarlos a cabo. Durante esta fase se recopila de manera directa o indirecta la información considerando factores tiempo, recursos, complejidad y confidencialidad.

 

ES AQUÍ DONDE SE DETERMINAN LAS FORTALEZAS Y DEBILIDADES

 

  • Fase de benchmark, desarrollo y elaboración de nuevas propuestas y objetivos de mejora.

El Benchmarking no provee, sugiere prioridades o prescribe una acción